ESOS VIEJOS RITUALES PARA CORTAR LA TORMENTA.


Quienes peinan canas deben recordar todavía algunas manifestaciones religiosas del siglo pasado que estaban relacionadas con hábitos y costumbres de generaciones anteriores, como así también con rituales y cultos africanos.

LA CRUZ DE SAL
Eran tiempos de supersticiones y nada mejor que “cortar” la tormenta con una bendición o con la cruz de sal que en algunos casos asustaba más que los propios truenos.
Esa cruz de sal sobre la tabla de picar carne, era el anuncio de alguna tormenta acompañada por rayos y centellas, con el ruido infernal del trueno que era en realidad lo que más asustaba. Este era el cuadro de muchos hogares fronterizos cuando alguna tormenta asomaba por el horizonte, haciendo la noche en pleno día.

EL HACHA
Si la cruz no era suficiente o faltaba sal se recurría al hacha para cortar la tormenta haciendo ademanes en dirección a los nubarrones, mientras se pronunciaba una oración inaudible con invocaciones a los Dioses de la meteorología.

Tampoco faltaba la ristra de ajos colgada de algún clavo o del tirante (todos los ranchos tenían tirantes) para amortiguar el temporal y fundamentalmente para ahuyentar la tormenta “eléctrica”.(Región litoral)

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