Transformó su red social en un puente para ayudar y dejar un mensaje solidario
Fabián Bautista es docente e influencer en Andresito
El profesor dejó la dirección escolar y empezó a crear contenido. Se hizo viral con un video: desde allí su rumbo es brindar asistencia a los que más necesitan. Destacó el acompañamiento de su familia
Por Tatiana Tangredi


Fabián realizó realiza campañas solidarias y lleva entregado bicis, zapatillas y más.
Fabián Oscar Bautista es oriundo de Comandante Andresito, es profesor de Lengua y Literatura. Es docente e influencer, con más de 230 mil seguidores en redes sociales busca dejar una huella a través de la plataforma Instagram colaborando con aquellos que más necesitan. El año pasado -a mediados de agosto- sus redes explotaron de visitas cuando compartió un video de un niño que andaba en una bicicleta muy antigua que no tenía siquiera cubiertas. Desde allí, comenzó con campañas solidarias y colectas para llegar “a las personas que se sienten solas porque no es solo un acompañamiento material sino también emocional”. Llegó a entregar dinero, zapatillas, bicicletas y hasta un auto para colaborar en distintas causas.
“Es importante hacer algo por el otro, ese otro que muchas veces si siente solo o rechazado, o que no ha tenido las oportunidades de tener una ayuda”, marcó como parte del mensaje que quiere dar a sus seguidores y destacó la herramienta que utiliza (las redes) para dejar este tipo de legados. Está casado con Senilda de Lima, quien también es docente y tienen dos hijos de nueve y trece años. Actualmente tiene 41 años. Hijo de una familia de siete hermanos, es el anteúltimo. “Soy cristiano e intento a seguir a Jesús en sus prácticas. No busco hacer religión ni proselitismo de ningún tipo”, se describió en diálogo con Charlas con El Territorio.
¿Cómo empezó todo esto de querer ayudar y difundirlo?
Después de ir a estudiar a Posadas el profesorado en lengua y literatura, y luego regresar a mi pueblito natal, estuve 8 años en la dirección de un colegio secundario de acá. Trabajé allí hasta 2022 salí. Actualmente continúo trabajando en escuelas rurales, esencialmente en secundaria, y también trabajo en prensa del municipio acá de Andresito. Eso es mi ocupación actual. La vida me fue llevando a distintas áreas e incluso trabajé como corresponsal de Canal 12 desde 2022 hasta el año pasado. En este sentido, yo siempre estuve involucrado en la ayuda social, en la ayuda de las personas, más que ayuda social, en ayudar a la gente, siempre estuve involucrado. En 2022, cuando dejé la secundaria, la dirección que era muy absorbente, empecé a crear bastante contenido para redes sociales, de todo: desde reflexiones bíblicas, costumbres, cultura, tradiciones, empecé a incluir charlas con la gente en la calle, en alguna fiesta. Por ejemplo, le agarraba a cualquiera y le hablaba de lo que sea, de lo que estaba haciendo, lo que sea, y subía ese contenido. Hasta que, en eso de subir contenidos variados en mis redes, le encontré a Mateo en agosto del año pasado.
Mateo, el nene de la bici, ¿desde ahí sentís que algo cambió en tus redes?
Así es. Cuando le encontré, mis redes sociales explotaron, obviamente fue muy viral el video y yo me di cuenta que era una oportunidad para ver qué hacer con eso que estaba pasando. Es decir, cómo yo quería direccionar mis redes sociales. Entonces dije ¿Por qué no destinar las redes sociales a ayudar a la gente para hacer el bien? Ahí fue que hice la primera colecta después del caso de Mateo, fue para conseguir 100 pares de zapatillas nuevos para alumnos de escuelas rurales que tenían que caminar para ir a la escuela y no tenían condiciones de comprarse un buen par de zapatillas. Esa colecta fue súper exitosa. No sé, en total el año pasado se entregaron más de 500 pares de zapatillas al final, así que eso fue un impulso para seguir nuevas y más colectas, nuevas campañas.
¿Cuál fue exactamente el caso de Mateo?
Mateo era el nene de la bici sin ruedas. Ese fue el primer vídeo viral que yo tuve, que lo vio gente de todo el mundo, me entrevistaron medios de otros países sobre el caso y bueno hasta ahora me siguen preguntando. Días atrás por ejemplo me llegó un mensaje de una persona de cualquier otro lugar que me preguntó si Mateo ya tiene su bici y si aún no la consiguió se la quiere regalar. Le quieren seguir regalando bici a Mateo.
Y a vos ese tipo de mensajes, ¿qué te hace sentir?
Yo creo que cuando yo dejé la dirección de la rscuela, repito un trabajo muy absorbente, porque vos te enfocás en gestionar la escuela; cuando yo dejé eso me di cuenta que la vida pasa muy rápido y que tenía que dejar una huella, un legado de mi paso sobre esta tierra en el tiempo que esté. Entonces dije bueno vamos a empezar a dejar huellas en los corazones de la gente. Pensando en la gente que necesita de uno. No es solo ayuda material, porque en todos los casos de la familia que nosotros asistimos hay un acompañamiento emocional. A veces digo se le cambió la cara a la persona, porque yo veo que la persona no sólo cambió el rostro por la ayuda material que recibió, sino porque alguien le fue a escuchar, alguien le fue a abrazar, alguien fue a tomar mate con esa persona, ese acompañamiento, eso en mí genera una satisfacción. Una alegría de saber que dejé una pequeña huella en el corazón de alguien que no la estaba pasando bien. Alguien que tal vez se sentía abandonado, que nadie lo estaba acompañando.
Entonces, más allá de lo material y poder contribuir con eso, ¿la ayuda también es emocional y espiritual?
El otro día yo fui a hacerle un video a un hombre y se largó a llorar desconsoladamente, un hombre grande, porque le pregunté ¿Y tus amigos? Después entendí que el señor antes llevaba una vida social muy activa y de pronto estaba ciego, ahora está sin ayuda y los amigos “supuestamente” no están. Cuando le pregunté le puse la mano en el hombre y ahí se quebró. No paraba más de llorar un hombre grande y eso, si vos me preguntás qué siento, siento la sensación de que estoy cumpliendo mi deber como ser humano de acompañar al otro que está al lado y que no la está pasando bien. De no mirar hacia un costado.
Sabiendo que hoy por hoy se tiene el celular, que es una herramienta muy importante y las redes sociales es algo que todo ocupamos, ¿ocupás tu teléfono para contar casos que traspasan la pantalla?
Totalmente. De hecho, casi no veo publicaciones de otras personas, no porque no quiera, sino porque cuando entro tengo que revisar mensajes, tengo que ver los comentarios, tengo que ver la interacción, o sea casi el uso que yo hago de las redes sociales ahora es para el seguimiento de los casos de ayuda que vamos haciendo. Antes me acuerdo que miraba las publicaciones de otras personas y ahora si yo hiciera eso tendría que vivir con el teléfono delante de la cara. Ya me lleva mucho tiempo entre subir videos, leer comentarios, responder mensajes privados. Hay una demanda, pero se puede usar las redes sociales para el bien y eso es lo que estamos tratando de hacer.
¿Cómo es tu equipo de trabajo para las redes?
Mi esposa y mis hijos me acompañan siempre. Mi hijo más grande suele grabarme los videos, el más chico suele interactuar conmigo, solemos llevar cosas juntos, buscar cosas juntos. Es un trabajo en familia y después hay otras personas que colaboran. Actualmente estoy tratando de armar un grupo, pero estoy tratando de hacerlo paso a paso. Ya tengo dos personas que son de mucha confianza mía, que son Edgardo Cordero y Andrea Bayer, que están desde hace tiempo me vienen acompañando en estas movidas. Después seguramente vamos a ir sumando a personas para armar un grupo más grande de trabajo.
La idea justamente de armar un equipo es para distribuir el trabajo para poder responder mejor a las demandas también y para que sea más transparente con toda esa finalidad. Nosotros este año vamos a armar en principio una fundación. Nos está asesorando el estudio de abogados de Thomas y Solé Mases que son de Posadas. Ellos nos están acompañando desde hace un tiempo. Todo esto que estamos haciendo no es improvisado. Por ejemplo, cuando subí el vídeo de Manuel, yo lo había grabado el día anterior y le había pasado al abogado antes para que lo mire. Hay todo un trabajo y acompañamiento legal detrás para no meter la pata con el uso de imagen. También con todo lo que sea la idea de la fundación va a ser transparentar el trabajo. No solo distribuir las responsabilidades, pero también de alguna forma generar una posibilidad de manejar fondos que ahora por ejemplo yo no tengo.
Toda la labor que hacés en las redes, ¿te generan algún beneficio?
Todos los fondos son destinados a las cuentas de los beneficiarios. La idea es tener una cuenta de la fundación donde la gente pueda donar y no tengamos que salir a pedir recursos. En este caso, ya se pueda contar con los recursos para dar una solución. Yo todavía no recibo ningún beneficio, ningún ingreso. Hay gente que ha colaborado personalmente conmigo en forma privada y anónima me dice mira, te quiero ayudar con el combustible, pero no es mucho tampoco. Es decir, no es que perciba un beneficio con eso. Por ejemplo, el estudio de abogados no me cobra nada. Ellos se ofrecieron, ellos se contactaron conmigo y se ofrecieron a asesorarme legalmente y me van a acompañar en la creación de la fundación y todo lo demás y obviamente yo los promociono en las redes sociales todo el tiempo mencionándolos. Incluso, aclaro que yo hasta ahora no tengo monetizada mis cuentas, pero tengo que empezar a hacerlo. Ya estuve charlando con algunos influencers de más trayectoria, Agustín Millán conocido como “El misio” me estaba asesorando de cómo generar la monetización de contenido. Más que nada porque es un ingreso que permite pagar el combustible. La realidad es que tampoco andamos nadando en dulce de leche, ni desbordando plata, somos docentes. Lo que hago no es por política, porque hay gente que me está tirando por ese lado y no tengo ningún interés. Lo que hago es pensando en ayudarle a la persona y eso es todo.
¿Qué lugar tiene Dios en medio de estas buenas acciones?
Entiendo que Dios me llamó a mí en este tiempo para usar las redes sociales, para dar un mensaje de amor, de esperanza y de cuidado. Ese mensaje es más práctico que hablado. Trato de mostrar más en acciones lo que es Dios, que dar tantos discursos. Soy cristiano y nosotros nos congregamos en una iglesia, pero la gente ni sabe qué iglesia es, porque no lo menciono. Soy de los que intentan imitar a Jesús. Entonces más allá de religión, lo que trato de mostrarle a la gente es la relación con Dios. Jesús busca al ser humano en su condición, y eso le digo a la gente: las etiquetas religiosas separan siempre. Jesús une, busca, ayuda, abraza, perdona, cuida, que es lo que hizo cuando estaba en la tierra. Ahora nosotros los que tratamos de seguirle tenemos que hacer eso. Las etiquetas religiosas son puestas por el humano y separan, dividen, rechazan, discriminan, pero el amor de Dios acerca y cuida, así que vamos por eso. Yo fui muy religioso siempre, por eso creo que Dios me está enseñando a que él no mira nada de las formas. Esos son estigmas humanos que le metimos nosotros para generar daño en realidad, porque la gente después se termina alejando de Dios y cree que Dios son las religiones y Dios no es nada de ellos. Cuando Jesús estuvo sobre la tierra, la gente quería acercarse a Él, y hoy en día la gente a veces quiere alejarse de las iglesias. Los cristianos estamos haciendo mal. Creo que, si nos identificamos como cristianos, la gente se tiene que querer acercar a nosotros. Tiene que confiar en que uno le puede abrazar, ayudar, acompañar. De eso se trata. Cuando por ahí te toca acercarte a estas personas que están necesitados, ya sea económicamente, de afecto, lo que sea, suelo dejarle alguna frase inspiradora, motivadora, bíblica o de apoyo para que se sientan un poco mejor, más allá de que puedan tener cierta contribución económica o alguna donación material. Uno da lo que uno es, lo que uno tiene.
¿Cómo surge esto de ver distintos casos? ¿Cómo vas eligiendo personas como para mostrar los casos a través de las redes sociales?
Es un poco de todo: por un lado, yo conozco, por un lado, me dicen, por otro lado, me escriben, por otro lado, alguien me comenta o lo que sea, entonces yo trato de hacer una evaluación. Analizo para saber si la persona realmente necesita ayuda. Por principio bíblico soy partidario de que la persona que puede trabajar tiene que ganarse solo su sustento y que uno hace mal cuando le ayuda a alguien que no necesita que se le ayude. En esos casos, creo que uno le hace daño a la persona. Veo si realmente no puede valerse por sí misma, si realmente tiene una condición o circunstancia que le impide valerse por sí misma. Primero pregunto a la gente, hablo con organismos de acá para ver si la persona está cobrando una pensión, analizo el contexto. Pienso si tengo que meterme o no, por una cuestión de paz que siento. Es todo ese proceso que hago, si me genera cierta inquietud, no. Hago como un estudio de mercado para ver si va a valer la pena, porque hay gente que me ha pedido ayuda y después me doy cuenta de que realmente no la necesita.
Perfil
Fabián Bautista
Docente e influencer
Fabián Bautista es oriundo de Comandante Andresito, tiene 41 años y es profesor de Lengua y Literatura. Ejerce en escuelas rurales en el nivel secundario. Actualmente trabaja también la parte de prensa de su municipio. Hace contenido en redes que movilizan campañas solidarias para contribuir con diversos casos en su localidad.
Fuente El Territorio







