DOS EXBOXEADORES PACEÑOS, UN MOMENTO IRREPETIBLE
Grandes exponentes del deporte de los puños que dejaron su huella en nuestra ciudad.
Las vueltas de la vida los encontraron un día y en el lugar menos pensado. Al verlos juntos, uno inevitablemente se transporta a aquellas grandes veladas de boxeo en el Club Comercio, o más cerca en el tiempo, a las noches de Unión o Independiente.
Uno, más conocido como “Capinchito” Ramírez. El otro, Juan Alberto Niella, “Comeni” o “La Cobra”.
¿Cuántos minutos de ring tendrán entre los dos? Seguramente, muchísimos. Y también una enorme cantidad de anécdotas de aquellos tiempos.

“En mis tiempos te traían boxeadores de Santa Fe. Varios de ellos después fueron campeones argentinos y hasta mundiales. Yo llegué a pelear con el ‘Zurdo’ Vázquez, un grande de esos tiempos. Ellos venían bien entrenados y nosotros lo hacíamos por necesidad, a veces para ganarnos unos mangos, viste. Pero eran lindos tiempos. Acá en La Paz también hubo muy buenos boxeadores, pero claro, nunca nadie los ayudó para llegar más arriba”, nos contaba Capinchito.
“Comeni” también nos relataba parte de su paso por el deporte de los puños:
“A mí me gustó siempre el boxeo y cuando pude hacerlo me subí al ring. Pasa que uno no se cuidaba y así andaba bastante bien igual. Llegué a ser federado, y eso era bueno porque después, aunque no peleara, viajaba gratis por varios lugares”.
En esos viajes conoció a grandes figuras del boxeo argentino. Entre ellas, al campeón mundial “Falucho” Laciar:
“Era petiso, pero no tenía ningún problema. Era humilde. Un día nos llevó hasta la terminal para tomar el colectivo para venir a La Paz. También conocí a ‘Coggi’, pero ese era más agrandado”, recuerda entre risas.
Y el boxeo siguió formando parte de su vida:
“Antes de la pandemia me vinieron a buscar. Iba, tiraba un poco de guantes y andaba ahí en Unión con Maya”.
Una tarde de anécdotas, risas y recuerdos de grandes veladas y peleas, junto a dos exboxeadores de nuestra ciudad.
Uno, más alejado en el tiempo. El otro, un poco más contemporáneo, quien, sin temor a equivocarnos, hizo su última pelea en Unión.
Quizás las nuevas generaciones, especialmente quienes nacieron después del 2000, no conozcan sus historias. Y por eso creemos que es bueno contarlas.

Porque Ramírez y Niella fueron buenos representantes de nuestra ciudad en el deporte de los puños.
Y quienes conocemos parte de esas historias no debemos ignorarlas.
A veces, tan solo un saludo, una charla o un reconocimiento alcanza para que alguien que entregó parte de su vida al deporte se sienta valorado.
Porque antes que deportistas, fueron y siguen siendo personas que forman parte de la historia de nuestra ciudad.
Dos hombres. Dos historias. Una misma pasión: el boxeo.









