Orina: qué significa su color y cuándo puede ser una señal de alerta
El color de la orina puede cambiar por distintos motivos y, en algunos casos, advertir sobre alteraciones que requieren atención.
La orina puede aportar información sobre distintos aspectos del organismo y, en determinadas circunstancias, sus cambios de color pueden funcionar como una señal de alerta.
Si bien una variación en la tonalidad no necesariamente significa que exista una enfermedad, observarla puede ayudar a detectar modificaciones que requieren mayor atención.
Qué puede indicar el color de la orina sobre el estado de salud
Según la doctora Alejandra Stivaletta, especialista en Medicina de Precisión, se debe tener en cuenta la siguiente información:
- Amarillo claro: suele asociarse con una buena hidratación y es una de las tonalidades consideradas normales.
- Amarillo más oscuro: puede indicar una menor ingesta de líquidos y un posible estado de deshidratación. En estos casos, se recomienda prestar atención a la hidratación.
- Naranja: puede aparecer como consecuencia de la eliminación de determinadas vitaminas, principalmente las del grupo B o la vitamina C. Sin embargo, también puede estar relacionada con algún problema hepático, por lo que, si el cambio persiste, requiere una consulta médica.

- Marrón: puede estar vinculada con alteraciones hepáticas o con la descomposición de los glóbulos rojos en la orina. Si esta coloración persiste, se recomienda realizar una consulta médica.
- Rosada o roja: puede indicar la presencia de sangre en la orina. Ante esta alteración, es importante consultar con un profesional para determinar cuál es su causa.
- Azulada o verdosa: se trata de una coloración poco frecuente que puede estar relacionada con el consumo de determinados medicamentos o con algunas infecciones.
Qué se debe tener en cuenta según el color de la orina

Observar el color de la orina puede ser una herramienta sencilla para detectar cambios, pero no permite establecer por sí solo un diagnóstico. La alimentación, los medicamentos, las vitaminas y el nivel de hidratación también pueden modificar su apariencia.
Por eso, cuando una alteración en la coloración persiste, aparece de manera repentina o está acompañada por otros síntomas, lo recomendable es consultar con un profesional. De esta manera, se podrá determinar si se trata de una modificación circunstancial o si es necesario realizar estudios para conocer su origen.
Fuente A24










